Si quieres que la coreografía siga el ritmo de una canción→ empieza con un archivo de música o un enlace a una canción compatible para que el proceso pueda utilizar señales musicales, como los ritmos y las secciones de la canción.
Si quieres un bailarín o personaje específico→ proporciona una imagen del personaje y describe el movimiento y el ambiente de actuación que tienes en mente.
Si el género es fundamental para tu idea→ indica directamente el estilo de baile y luego describe características concretas del movimiento, como aislamientos marcados, juego de pies fluido o formaciones sincronizadas.
Si el escenario importa tanto como el baile→ especifica un fondo o una escena, como una azotea, una calle urbana, una playa o un estudio, e indica el ambiente o la iluminación.
Si prefieres empezar con una opción automática→ elige Studio, que selecciona un modelo adecuado para la generación sin que tengas que elegirlo manualmente.
Si prefieres elegir tú los modelos de imagen y vídeo→ utiliza el modo Custom y configura los modelos según la dirección creativa que quieras explorar.
El flujo de trabajo de baile automatiza la generación de vídeos, sin necesidad de ajustar fotogramas clave ni editar la coreografía manualmente. Las indicaciones descriptivas ayudan a comunicar lo que buscas, pero las escenas y los movimientos generados pueden variar de un resultado a otro.